Castigo, emociones y alternativas

castigos, emociones y alternativas

Hoy en día los castigos están al orden del dia y son una forma rápida de que nuestros hijos se porten bien o al menos se porten como nosotros queremos. Pero un castigo conlleva mucho más que una mera acción, trae consecuencias a corto y largo plazo.

¿Quién no ha castigado alguna vez?

¿Quién no ha recibido un castigo?

Te dejo aquí la deficion de castigo:

El castigo es una sanción o pena por causa de molestias o padecimientos, causa por la que se procede a la ejecución de la acción a un individuo y que puede ser física, verbal o emocional.

Te dejo aqui una situacion real en cientos de casas cada tarde

El jueves fui al supermercado con mis dos hijos, como todos los jueves. Al bajar del coche no me dieron la mano para cruzar. Me puse nerviosa.

-¡Niños! os he dicho miles de veces que me deis la mano para cruzar.

Al entrar, los dos empezaron a correr por los pasillos y entre las personas.

-¡Niños! dejad de correr, poneos a mi lado. ¡Qué hacéis! No cojas esas galletas. Mira lo que has hecho. Has conseguido que cayesen todas las cajas. Nos vuelvo a traer más conmigo ¡Estoy harta! Esta tarde no vais a ver dibujos. ¡Estáis castigados!

¿Qué has sentido frente a esta historia?
¿Qué crees que han sentido los niños?
¿Que sentías tú cuando eras pequeño y te castigaban?

El castigo y sus emociones

Los castigos suelen traer asociados sentimientos negativos para quien lo sufre, y muchas veces también para quien los aplica. Los sentimientos más comunes en un castigo son:

Odio

Mi madre es malísima, la odio

Venganza

Mi madre es malvada, pero no me importa, la próxima vez no verá lo que hago.

Culpabilidad

Soy un niño malísimo, mi madre tiene razón, me merezco que no me dejen ver los dibujos ¡soy un inútil!

Desafío

¡Pues como no me dejes ver los dibujos la voy a liar parda en casa!

Autocompasion

¡Ojalá me atropelle un coche! Así mis padres sufrirán por todo lo que me hacen pasar.

sentimientos asociados al castigo
sentimientos asociados al castigo

Estos sentimientos negativos no debieran de tener cabida en una relación de amor cómo es la de unos padres con sus hijos. Entonces

¿los castigos tienen cabida en nuestra relación?

Y si no castigo¿ qué hago cuando mi hijo no cumple las normas?

Ya hemos visto que el castigo trae sentimientos negativos y con él obtenemos resultados a corto plazo. Pero estos resultados son que nuestro hijo cumple nuestros deseos en un momento determinado. Sin embargo no hemos encontrado cómo solucionar el problema ni que salga del niño la solución.

En el ejemplo anterior:

Tu hijo coge un paquete de galletas y se caen las cajas de la estantería.

Qué opción escogerías?

1. Le gritas a tu hijo y lo castigas sin poder ver más dibujos esa tarde.
2. Guardas la calma y le explicas a tu hijo que las cajas de las galletas están en el suelo y que es necesario que juntos repareis ese desaguisado. Aquí te dejo como conseguir que tu hijo colabore

Estoy segura de que amas a tu hijo y si pudieses guardar la calma en esos momentos escogerías la segunda opción sin dudarlo. Además, ésta segunda opción es la que hace que tu hijo se enfrente a las consecuencias de sus actos.
Enfrentarse a las consecuencias no daña la autoestima de tu hijo, pues no se buscan culpables, y además tú lograrás afianzar los lazos de vuestra unión formando un equipo que resuelve problemas juntos. Si además quieres saber por qué tu hijo no colabora en casa sigue el enlace.

Alternativas al castigo

SITUACIONES QUE NO HACER COMO ACTUAR
Indica como ser útil ¡Qué estás haciendo! Ya tenemos galletas en casa ¿para qué coges más? Seré yo quien decida lo que hay que llevar Necesito cuatro yogures de fresa, ¿podrías cogerlos?

¿Me puedes ayudar a poner las cosas en la cinta?

Expresa tus sentimientos de forma sencilla firme y sin buscar culpables.

 

No haces nada más que correr entre los pasillos estoy harta eres un niño muy travieso. Te dejo aquí 5 claves para dejar de usar el ¡No! No me gusta que corras las otras personas se sienten incómodas cuando corres a su alrededor.
Ofrece opciones

 

¡Ya estás corriendo otra vez, es que no vas a parar nunca! Cariño, puedes caminar a mi lado o sentarte dentro del carro.¿ qué prefieres?
Indícale que esperas de él. Este método funciona mejor cuando lo hacemos antes de que suceda el problema

 

Deja de correr. Te estoy diciendo que no toques las cosas. Es que no puedes dejar de gritar.

 

Hijo espero que cuando entremos en el supermercado camines a mi lado y cojas los productos que yo te voy pidiendo para meterlos en el carro. Me gusta cuando me hablas bajo. Y me encanta que me ayudes con las tareas del hogar.
Emprende una acción

 

Te he dicho 5 veces que dejes de correr como sigas así nos vamos para casa.

 

Hijo nos vamos del supermercado. Voy a llevarte con papá mientras yo regreso para hacer la compra.
 

Conclusiones del castigo

Todas estas indicaciones que te dejo aquí deben de ir acompañadas de un cambio en tí, en la madre y en el padre. Pues las palabras son fáciles de cambiar, pero las actuaciones en automático que tenemos programadas los adultos no son tan fáciles.

Tranquila si no te sale como tú deseas las primeras veces, sólo requiere de constancia. Algo que a mi  me funcionó muy bien , fue visualizar cada situación antes de que ocurriese, y praticar en mi mente como iba a reaccionar frente ese problema.

Si quieres aplicar este método y encontrar un grupo de apoyo exclusivo de mujeres ¡UNETE!

GRUPO DE MATERNIDAD Y CRIANZA VIVENCIAL

2 thoughts on “Castigo, emociones y alternativas

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