Testimonios

Maca Millán
MACA MILLÁN

MACA MILLÁN, DEL

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Después de 4 años de lactancia con mi hijo mayor, pensaba que con el segundo bebé, todo sería fácil y sin complicaciones. Por desgracia, no fue así. Con la subida de la leche, y mi piel tan tirante, mi pequeño no era capaz de agarrarse al pecho, así que empecé a alimentarlo con jeringuilla, relactador en mi dedo y algún biberón. Pero pasó la subida, el pecho volvió a estar blando y aún así, no se enganchaba. Pasaban los dias y, como mucho, se llegaba a enganchar unos segundos, a veces minutos, pero no mamaba. No comía de mi pecho. Los dias pasaban y él parecía más cómodo y contento comiendo de una jeringuilla o una sonda que de mi teta. Después de 3 semanas ofreciéndole el pecho en cada toma, día y noche, estaba a punto de rendirme, resignada a que mi bebé no estaba interesado en el pecho. Cada día perdía un poco más de fuerzas y de confianza, pero necesitaba que alguien con más conocimientos me lo confirmase y me dijera: “Déjalo. Lo has intentado y no ha podido ser”. Necesitaba concederme el permiso de dejarlo, con la tranquilidad de haberlo intentado todo. Entonces dí con Patricia. Sus palabras, me dieron justo lo contrario. Fueron ese rayo de esperanza que necesitaba para seguir intentándolo. No solo eso, sus consejos fueron valiosísimos y marcaron una diferencia. Recuperamos la lactancia. No sé como pasó. Fue casi de repente. Para mí como un milagro. Después de una semana siguiendo sus consejos, una noce le ofrecí el pecho al bebé en su primer despertar. Como siempre. Nunca lo cogía de noche, pero ese día lo hizo. Varias veces. Y llegó la mañana. Sin más. Unos 10 días después, cuando mi bebé iba a cumplir 6 semanas, elimamos el último biberón. No tengo palabras que describan como me sentí. Ahora mismo mi bebé tiene 16 semanas de las que llevamos casi 3 meses de feliz lactancia materna exclusiva. ¡Y los que queden! Mil gracias, Patricia, de corazón, por cruzarte en nuestro camino. ♡

 
 
Beatriz Portas
Bea Portas

 BEATRIZ PORTAS

Mi tercer hijo nació en enero. Desde el principio su alimentación fue lactancia exclusiva y ahí seguimos. En la segunda semana de lactancia empecé a tener un dolor en el pecho derecho. En la parte superior, cerca de la axila, notaba una zona hinchada y de un color rojizo. Me dolía al palpar y sobretodo cuando el peque mamaba o me subía la leche. Alguno de los canales lácticos se había obstruido y tuve miedo de que fuese a más y se convirtiese en una mastitis. Consulté a Patricia y me asesoró estupendamente. Me dio varios consejos para aliviar el dolor y la postura para desobstruir el canal. En un par de días solucionamos el problema. Recomiendo a las mamás que se encuentren cque se encuentren con obstáculos o tengan dudas sobre la lactancia que se hagan asesorar por ella. Es una gran profesional!
También me ha ayudado en temas de porteo. Es complicado elegir un buen portabebés. Ella conoce bien el mercado y me asesoró en función de la edad, peso y mis prefecencias.
¡Gracias por todo!
 
Ana

 ANA

Necesitábamos a alguien que cuidase a nuestro bebé y poder conciliar; éramos recién llegados al pueblo y el niño tenía apenas un añito, tenía que ser una persona de confianza. En nuestro camino se cruzó Patri: tenía dos niños y fue nuestra madre de día. El bebé estuvo en las mejores manos: un ambiente familiar basado en la crianza natural, apego y empatía. El gusto por la naturaleza y sensibilidad por la nutrición también estaban presentes. Todo el conjunto ha sido perfecto. La mejor recompensa: a nuestro niño se le ilumina la mirada al pronunciar su nombre y su familia, no hacen falta más palabras. Esperamos que estéis siempre en nuestras vidas, hemos ganado una familia amiga. ¡Os queremos mucho!