Duelo por destete para una madre. Lactancia Materna

La lactancia es un acto de amor y en él intervienen dos personas: tu hijo y tú. Por ello, sois los únicos protagonistas de su finalización.

Existen lactancias que se van apagando ellas solas y que, poco a poco, van disminuyendo tomas hasta que de pronto te das cuenta que tu hijo no ha mamado ese día. Después, pueden pasar varios días con una sola toma, o de pronto, no mamar más.

Empieza una nueva etapa para vosotros que probablemente modifique vuestras costumbres. Tu hijo y tú encontraréis una nueva forma de enfrentaros a las situaciones. Os abrazaréis más, os daréis más besos, contaréis más cuentos juntos, etc. Todas las demostraciones de amor conseguirán que tu hijo y tú lleveis mejor el destete.

Es una gran iniciativa explicarle a tu hijo lo importante que ha sido su lactancia en tu vida, lo mucho que has aprendido con ella y que no la cambiarías por nada.

¿Y la frustración? ¿Los enfados? Pues juntos también lo conseguiréis. Acompaña a tu hijo en sus estallidos emocionales, abrázalo si él quiere, o dile que tú necesitas un abrazo. Valida sus sentimientos y empatiza con él. Es muy importante que empaticemos y que le demostremos que sabemos lo importante que es para él tomar pecho, y justo después de sentirse comprendido, le explicamos nuestros deseos y necesidades.

Ten en cuenta que la crianza es un arte y no siempre nos funciona la misma teoría, a veces hay que probar y volver a empezar. Pero no te rindas, nadie es perfecto, solo busca hacerlo un poquito mejor en cada nueva situación. Y mucha paciencia.

¿Pero que sucede cuando no se está preparada para el destete?

Son muchas las ocasiones en las que una madre no está preparada para la lactancia que le ha tocado vivir ( lactancia mixta, en diferido o artificial), porque tenía otras espectativas. Y también sucede que hay madres que no están preparadas para la finalizaciòn de su lactancia cuando el niño decide terminarla o cuando las situaciones que no controlamos nos obligan a ello ( una separación inesperada, una enfermedad, el estrés, una pérdida…). Esto sucede porque la madre no lo tenía previsto o porque deseaba que la lactancia durase más en el tiempo.

Cuando se siente una gran tristeza por la pérdida o por no lograr las expectativas hablamos de duelo.

¿Qué es el duelo?

El duelo es el proceso de adaptación emocional que sigue a cualquier pérdida (pérdida de un ser querido, pérdida de una lactancia, pérdida de una relación, etc.). Aunque convencionalmente se ha enfocado la respuesta emocional de la pérdida, el duelo también tiene una dimensión física, cognitiva, filosófica y de la conducta que es vital en el comportamiento humano y que ha sido muy estudiado a lo largo de la historia.


Rescatado de https://es.wikipedia.org/wiki/Duelo_(psicolog%C3%ADa)

El duelo por destete es un proceso constituído por una serie de fases que nombraremos a continuación;

  1. Fase de negación: aquella fase en la que te resistes a aceptar que la lactancia materna tal y como tú soñabas no ha sido posible o se ha terminado antes de lo que tú esperabas.
  2. Fase de enfado o de culpabilidad: en esta etapa puedes enfadarte contigo misma o con las personas que te rodean por no haber cumplido con las espectativas que tenías en tu lactancia ( una lactancia exclusiva hasta los 6 meses por ejemplo). Incluso puede haber un enfado oculto con tu hijo por terminar esa unión que tú tanto deseabas que llegase a los 4 años o más.
  3. Fase de búsqueda de soluciones: aunque la lactancia ya esté terminada o haya sido diferente a lo esperado, sigues buscando soluciones para recuperarla o cambiarla. Aquí es habitual que la madre piense y recapitule sobre lo que cambiaría si volviese atrás, pensase que sucedería si lo hubiese hecho de otra manera…
  4. Fase de tristeza: en esta fase puedes sentir una gran tristeza por la pérdida, puedes sentir ganas de llorar, depresión…en caso de considerar que dura mucho en el tiempo o es muy intensa esta emoción debes de buscar ayuda profesional.
  5. Fase de aceptación: aquí es cuando miras hacia atrás en tu lactancia y valoras en positivo todo lo conseguido, tus esfuerzos, cada día de lactancia, cada cariño compartido con tu hijo… y aunque con melancolía aceptas el final de una historia y el inicio de otra.

Es importante que sigas jugando con tu hijo, abrazando, besando…y demostrando a tu hijo todo tu amor durante este proceso, pues para él puede ser más complicado comprender la situación de tu tristeza. Si quieres puedes explicarle cómo te sientes de manera que lo entienda y sin hacerlo sentir culpable si la decisión ha sido de él, sí diciéndole lo importante que ha sido para tí cada día de lactancia.

¿Qué te encuentras en el duelo por destete?

En nuestra sociedad encontramos que el duelo, el dolor, la muerte… siguen siendo sucesos que se ocultan , de los que se siente vergüenza, donde no encontramos empatía… Lo mismo sucede con la lactancia, hay madres que tras el cese de amamantamiento o después de no haber conseguido esa lactancia que soñaban, caen en una profunda tristeza y necesitan por ello un duelo para recuperarse y aceptar la situación.
Estas madres habitualmente tienen que vivir su duelo ocultándolo o escuchando frases del tipo:

  • La próxima vez seguro que lo consigues
  • Los niños de biberón también crecen
  • Ya llevas mucho tiempo amamantando
  • De qué te quejas, tú al menos lo has conseguido
  • Hay cosas más importantes en la vida

Dos tipos de duelo por destete:

Como ya hemos hablado más arriba nos encontramos dos tipos de duelo por destete en la madre. El primero es por no conseguir las expectativas soñadas y el segundo porque ha terminado antes de lo esperado.

Duelo por la lactancia deseada no conseguida

Seguimos hablando de las carencias de nuestra sociedad, y es que hoy en día todavía una madre no es acompañada en su lactancia desde del embarazo con información verídica.

Sin embargo se sigue encontrando mitos que la acompañarán como quizás no tengas leche, así el niño no va a estar bien alimentado, mejor dale un biberón para que duerma, tu leche no le llega, un suplemento no es nada…

Y en algunas ocasiones lo que sucede es que esta madre no está acompañada, o apoyada por otras madres, no tiene información… e incluso puede haber situaciones a superar como las ingurgitaciones, frenillos que no se valoran, mastitis, abcesos, grietas que no se saben acompañar…

Y el sueño de esa madre de conseguir una lactancia materna exclusiva hasta los seis meses se va , hablando mal y rápido, al carajo!

Yo he sido una de esas madres que ha llorado horas por darle un biberón a su hijo ( despues der ofrecérmelo 4 veces sin pedirlo la enfermera de guardia) ya en el hospital el segundo día de nacimiento, porque ninguna enfermera o matrona del centro me ayudaba a dar el pecho ni me decía que era normal que el bebé quisiese estar pegado todo el rato. A eso se le suma que era un bebé macrosómico (más de 4 kilos) y le medían la glucosa cada pocas horas ( con comentarios que me hacían sentir culpable como que no le llegaba mi leche)

Algunas madres como yo, en esa situación luchamos y lloramos meses hasta conseguir nuestro propósito, y otras muchas fueron quedando inmersas en la culpa de no haber logrado sus expectativas.

A estas madres quiero decirles que son las mejores madres de sus hijos, que cada día de lactancia materna cuenta y que siempre siempre vean su lactancia en positivo. Un día, un mes o un año siempre son un logro de beneficios para el bebé.

Duelo por el fin de una lactancia

El duelo por una lactancia terminada sucede cuando el hijo decide que ha llegado a su fin el amamantamiento y la madre no lo esperaba o tenía espectativas de que durase más tiempo. O por causas no previstas la lactancia llega a su fin ( una separación inesperada, un medicamento realmente incompatible, el estrés…que desembocan en el sentimiento de fracaso.

Estas madres han disfrutado muchísimo su lactancia ( algunas porque la han tenido que luchar desde el inicio y otras porque ha sido su momento de paz y armonía)

En esta situación la madre siente una rotura de vínculo con su hijo o siente que su niño la rechaza, que se rompe esa unión que tanto deseaba.

Es vital que la madre tenga apoyo y espacio para expresar sus sentimientos con las personas cercanas, poder llorar y sacar esas sensaciones de culpabilidad o enfado que la acompañan. La madre ha de experimentar la tristeza de no amamantar más a su hijo y aprender a vivir su amor por su descendiente de otra forma.

Es necesario acompañarla y ofrecerle ( si ella quiere y una vez superadas las fases anteriores) alternativas para seguir con el vínculo mediante caricias, risas, juegos… mirar hacia atrás juntas y mostrarle todo lo que ha conseguido y los beneficios que ha obtenido tanto ella como su hijo con la lactancia materna. Ver que es un cambio que le aportará nuevas formas de relacionarse con su hijo y todas ellas positivas.

Esto es de tu interés:

Si estás planteándote un destete dirigido desde al amor te dejo el manual que he escrito para ayudar y apoyar a todas las madres que están pasando o pasarán por este difícil proceso.

Destetar y amar , destete

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