¿Tu hijo dice NO a todo? Entiende esta etapa

La etapa del NO

Los niños viven una etapa del «NO o no quiero» más o menos intensa entre los 15 meses y los cuatro años en la que sienten la necesidad de negar todo aquello que nosotros proponemos y esta etapa es totalmente normal. Digo más o menos esa edad, porque la de mi hijo mayor comenzó a los 14 meses y «NO quiero» era su palabra favorita, mientras que mi hija prácticamente no pasó por ella.

Los padres o cuidadores no solemos llevar bien esta situación, o al menos para mí fue complicado comprenderla y aceptarla, pues solemos tomarlo como algo personal. Otros padres o cuidadores tienden a pensar que están «mal criando» a los niños y esto es falso. Además esta época suele estar acompañada también de fuertes emociones, estallidos, frustación…en los niños. Es importante que trabajemos en nuestro propio equilibrio y no terminemos nosotros teniendo una rabieta de órdago.

¿Me está retando?

Esto es lo que solemos pensar los padres, que nos sentimos heridos en nuestro adultocentrismo, cuando damos una orden a nuestro hijo que hasta el momento hacía caso omiso y de pronto nos suelta un NO! y de pronto…¡zasca!  sea lo que sea que proponemos la respuesta siempre es «NO o No quiero»

La realidad es que nuestro hijo está descubriendo que es una persona individual, reafirmándose y es capaz de decidir por sí mismo lo que desea en cada momento. La gran mayoría de niños comienza a usar el pronombre yo despues de experimentar con el NO. El bebé necesita experimentar que sucede con ese NO, cómo responden sus cuidadores, que ocurre…vamos, que es un método de aprendizaje o comprensión de su entorno.

Como tantas otras etapas puede ser más o menos intensa, y como todas se acaba un día. En especial cuando tiene suficientes herramientas para expresar mejor sus sentimientos o emociones, que sólo un «NO o No quiero»

¿Por qué aparece esta fase de la oposición? 

Se debe fundamentalmente a que el niño toma conciencia de su propio ser y para reafirmarse como persona individual, niega a los de su alrededor. Otras veces sucede esto mismo porque el peque está cansado en exceso, tiene sueño, hambre, frustración, necesita atención adulta…como madres es importante estar atentas a estas situaciones para acompañarlas sin perder la paciencia ni el respeto con nuestros hijos o incluso alumnos si somos profes.

Saber también que hasta los cuatro o cinco años el niño continúa con la etapa del egocentrismo. Él es la persona más importante y sus sentimientos y necesidades están por encima de las de todos.

Consecuencias de la negación puede ser el estallido emocional por nuestra disconformidad. Añado que no debemos de olvidar, que el hecho de que nosotros mismos usemos en exceso la palabra NO con nuestros hijos, conseguirá que ellos insistirán utilizándola una y otra vez. Los niños hacen lo que ven o experimentan por encima de lo que nosotros decimos, por muy buenas palabras que usemos.

¿Qué hago para manejar la etapa del NO?

Los padres tenemos herramientas en nuestras manos que nos pueden facilitar el que la etapa del NO sea más llevadera. Para ello, primero debemos de mirar nuestro propio ombligo. Comprender que es lo que nos molesta o nos da miedo para decir NO; y despues modificar nuestra forma de comunicarnos de manera consciente, es decir, conseguir que nuestras palabras expliquen lo mismo sin abusar del NO, que nuestra comunicación no sea violenta y educar a nuestro pequeño. Lo que se llama AUTOCONOCIMIENTO.

Hablemos en positivo

Hablemos en positivo a nuestros hijos para que se sientan valorados y reforcemos todo aquello que sí pueden hacer. Nuestra actitud ha de ser de motivación y comprensión todavía más durante la etapa del NO.

En lugar de decirles: 

  • No corras 
  • No grites
  • No rompas 
  • No pegues 

Hagamos un cambio en nuestra mente y digamosles: 

  • Ve despacio 
  • Habla bajito 
  • Trata con cariño 
  • Dilo con palabras 

No creas que con decir esto una sola vez va a funcionar. La educación es una carrera de fondo y nosotros somos el ejemplo que nuestro hijo necesita.

Comentarte también que las palabras sólo son un pequeño porcentaje de la comunicación. Es necesario trabajar el comportamiento no verbal:

  • postura relajada de la madre
  • movimientos pausados y fáciles
  • contacto visual
  • voz firme y tranquila
  • movimientos orientados hacia el niño

Empatiza

Queremos hijos respetuosos así que » la etapa del NO» es un buen momento para poner nuestra empatía en funcionamiento. Escuchemos los deseos de nuestro hijo y hagámosle saber que lo escuchamos y comprendemos. Tras la escucha de sus deseos valoremos si es posible llevarlos a cabo ahora o quizás más tarde; en ocasiones será imposible.

Sin embargo, respetando a nuestro a hijo le enseñamos a respetar a los demás; escuchándolo, le mostramos cómo escuchar a los demás; y controlándonos le mostraremos el camino del autocontrol.

Ofrece opciones

Permitir decidir a nuestro hijo sobre temas como la ropa, los complementos, los juguetes, el menú…pueden ser una gran ayuda para que la respuesta del infante sea en positivo.

Mi hija tiene una piel muy sensible y hay mucha ropa que no soporta por sus etiquetas, por sus costuras, por su tacto…y tambien por la parte estética, no todos los colores y estampados son de su agrado. Tuvo una etapa en la que ninguna ropa que yo escogía le servía, y ella todavía no era capaz de expresarme esos malestares frente a mis elecciones.

Conseguimos superar esa situación gracias a que ella comenzó a escoger. Estas elecciones eran sobre un número reducido de prendas: un par de pantalones, un par de camisetas y un par de sudaderas al principio. Si con dos años le hubiese abierto el armario de par en par para elegir su ropa, es probable que su pequeño cerebro colapsase entre tanta cosa para elegir.

Esta pequeña acción consiguió mejorar nuestras mañanas (aunque no siempre va vestida como a mi me gustaría o como la climatología lo requiere); a la vez que le permitió a mi hija comenzar a tomar decisiones propias y equivocarse, cuestiones muy necesarias para la vida.

Efecto Pigmaleón en la etapa del NO

Al comenzar este tipo de «modificación de comportamiento» yo uso el «efecto pigmaleón». Esto consiste en que cada vez que tu hije realiza una acción que a ti te parece adecuada se lo haces saber, hasta que poco a poco se convierte en una situación normalizada y se deja de halagar esa actuación de forma progresiva. Por ejemplo:

El niño va caminando por la acera y te ofrece su mano para cruzar la calle sin recordárselo.

Es un momento precioso para recordarle lo mucho que te ha gustado que se acordase de dar la mano para cruzar la calle, y que te encanta pasear así de tranquila con él.

Exceso de reglas y límites

Intenta que en tu casa los límites y/o reglas sean las mínimas necesarias para una convivencia segura y equilibrada. El exceso de reglas en muchas ocasiones genera el efecto contrario.

Explica el futuro próximo

Explica a tu hijo lo que va a suceder en un futuro próximo para darle oportunidad de adaptarse. Por ejemplo: si sabes que a las 16.00 quedasteis para cortar el pelo, a las 15.00 da un primer aviso de que hoy vais a cortar el pelo a las 16.00 y saldreis de casa a las 15.30; a las 15.20 avisa que en 10 minutos os vais, que está lloviendo y pregunta qué abrigo va a querer ponerse.

Conoce a tu hijo

Cómo hablamos más arriba es necesario conocer a nuestros hijos y sus necesidades. Un niño con sueño, con hambre, con necesidad de limpieza, frustrado…es un niño que no responderá fácilmente como nosotros esperamos.

Permite a tu hijo que haga cosas por sí mismo, que se equivoque, que manche, que ponga el pantalón del revés, que se «arriesgue»…es un aprendizaje vital y mejora la autoestima.

¿Qué pasa si se «enrabieta»?

Mantén la calma y si puedes déjalo a cargo de otro adulto para tomarte un respiro. Somos humanos y debemos de conocer nuestras limitaciones. Esto es un tiempo fuera en positivo ( y no lo que se recomienda hacer a los niños, pues ellos no comprenden o gestionan las emociones hasta más allá de los 7 años)

Luchas innecesarias

¿Es necesario luchar siempre contra ese NO?

Piensa si es razonable ese NO antes de saltar al ring, porque la mejor batalla es la que no se libra.

Si no es razonable siempre queda la posibilidad de hacerle entrar en razón o darle posibilidades. Por ejemplo:

Está lloviendo y tu hijo quiere salir en manga corta. Puedes mostrarle cómo llueve por la ventana, podeis salir al patio a ver si llueve, podeis llevar el abrigo bajo el brazo por si lo necesita, puede ponerse el abrigo el sólo o con ayuda

Conclusión 

La conclusión que saco para la «etapa del NO» es que todos los niños tienen que vivir el desarrollo de su propia voluntad, pero somos los padres los responsables de que este desarrollo se dé en las condiciones de equilibrio que necesita el niño. De esta manera el crecimiento emocional estará equilibrado y todos seremos más felices en casa.

Esto es de tu interés:

Soy Patricia Fondevila  madre de tres peques a los que adoro, ASESORA DE MATERNIDAD y profesora de secundaria en prácticas…además de una apasionada de la crianza y educación desde el respeto. Desde aqui, quiero apoyarte como madre en tus decisiones y acercarte toda la información de que dispongo.

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Muchísimas gracias por seguir ahí y leer lo que necesito transmitir. Si te ha gustado, me ayudarías mucho compartiendo el artículo.


2 comentarios sobre “¿Tu hijo dice NO a todo? Entiende esta etapa

  1. Carmen dice:

    Muy necesario y muy bien explicado, me encanta la parte de cambiar nuestra actitud hacia ellos y son muy claros los ejemplos que nos das de frases a cambiar. Gracias!

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