Lactancia materna y pérdida gestacional

PLas mujeres somos madres desde el primer momento en que decidimos que deseamos serlo. Una vez ocurrida la concepción, las ilusiones y alegrías brotan sin control.

Se crea un proyecto de vida y nos vinculamos con nuestro hijo para siempre. Desde el momento en que el test de embarazo sale positivo ya sabemos que tenemos un hijo, que lo vamos a proteger, que lo vamos a cuidar y que ya lo amamos como si no existiese un mañana.

Por desgracia, en ocasiones los embarazos no concluyen como nosotras habíamos deseado si no en una pérdida gestacional. Quizá hayan sido interrumpidos, sin que ello reste dolor a la situación.

Tipos de pérdidas

Las pérdidas gestacionales pueden ser de dos tipos: el aborto y el fallecimiento fetal.

El aborto se denomina a la pérdida del bebé antes de la semana veinte de gestación, tras la semana veinte se denomina fallecimiento fetal.

Lactancia y pérdida gestacional

Una madre que pierde a su bebé se siente desolada y destruida, pero ese dolor se puede incrementar al tener los pechos llenos de leche.

Las hormonas comienzan su trabajo una vez que la placenta se ha desprendido del útero y la subida de la leche se puede producir a las horas de haber vivido la pérdida.

Esta subida de la leche puede suceder con pérdidas gestacionales, a partir de la semana diez o doce, y sorprender a madre y a sanitarios.

En una situación de dolor, como es una pérdida gestacional, es fundamental que la madre sea tratada desde el mayor de los respetos y debe de recibir la información necesaria para elegir la opción que quiere seguir con su lactancia:

  1. Puede optar por un camino farmacológico asesorada por su médico.
  2. Extraerse la leche cuando se sienta incómoda de manera manual o con extractor.

También es importante explicar a la madre las diferentes opciones que tiene para utilizar la leche extraída:

  1. Tirarla.
  2. Donarla a un banco de leche.
  3. Regar una planta.
  4. Regalarla a un bebé cercano.

Duelo por la pérdida gestacional

El duelo gestacional es el proceso que vivimos tras una pérdida gestacional por aborto o por fallecimiento fetal.

Este duelo es ignorado en gran parte de las ocasiones, ninguneado o incluso pisoteado por nosotras mismas y por los que nos rodean.

Las madres necesitamos que nuestro dolor sea tenido en cuenta, que se comprenda que hemos perdido un hijo y que no lo recuperaremos más.

También necesitamos tiempo, cada madre el suyo, para levantar la cabeza y mirar hacia el frente. Nuestros hijos nos acompañarán siempre y somos nosotras las únicas en decidir cuando es el momento de avanzar, pero no de olvidar.

Hay hospitales donde ya acompañan este dolor con una caja para recoger los recuerdos del hijo y también es un tema duro, pero necesario recoger en el plan de parto como el que te enlazo aquí.

Esto es de tu interés:

Si estás planteándote un destete dirigido desde al amor te dejo el manual que he escrito para ayudar y apoyar a todas las madres que están pasando o pasarán por este difícil proceso.

Destetar y amar , destete

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