Necesidad de contacto del bebé recien nacido

Los bebés nacen antes de cubrir el desarrollo necesario para sobrevivir por sí mismos. Esto quiere decir que nacen dependientes de su madre que es amor, protección y alimento para ellos.

Durante el embarazo el bebé permanece en contacto total con la madre y con su cuerpo, son uno solo. Por eso, tras el parto la adaptación del bebé a la nueva etapa debe de ser lo más amable posible y los expertos hablan de que dura entre 9 y 21 meses.

Tras el parto es necesario el contacto piel con piel, contacto desnudo entre madre e hijo recién nacido (los beneficios piel con piel perduran toda la infancia) para que el bebé consiga el calor, alimento y amor que necesita.

  • Si el bebé es colocado sobre la madre nada más nacer, éste iniciará la búsqueda del pezón y el enganche expontaneo será  en los primeros 30-45 minutos.
  • El agarre espontáneo facilitará la expulsión de la placenta en la madre así como la contracción y reducción del tamaño del útero.
  • El bebé regulará su temperatura con el calor de la madre. Está demostrado que el pecho de la madre tiene la temperatura ideal, hasta un par de grados más, para mantener la temperatura del recién nacido sin que éste consuma energía innecesariamente.
  • El llanto del recién nacido colocado sobre su madre, piel con piel, es inferior al de otros bebés que no lo han vivenciado.
  • La frecuencia cardiaca y la respiración del bebé entran en sintonía con la madre, por lo que se regulan más rápidamente.
  • Mamá y bebé encuentran bienestar y se relajan. El contacto piel con piel tras el nacimiento, favorece la unión afectiva entre madre e hijo. Este afecto provoca efectos positivos a largo plazo.
  • Se estimula la digestión del bebé y el transito intestinal.
  • El bebé es colonizado por las bacterias beneficiosas de la madre que lo protegerán frente a infecciones.

En conclusión, un bebé recién nacido espera ser abrazado y permanecer en contacto con su madre, pues es el cuerpo que conoce, es su hábitat natural. Al fin y al cabo la piel es el órgano de mayor tamaño que tenemos y los bebés nacen con el sentido del tacto muy desarrollado.

Después de ese inicio tras el parto el contacto continuo con el bebé también proporciona:

  • La protección de los peligros contra la vida y la salud.
  • Los cuidados básicos como la alimentación, higiene, sueño, etc.
  • El establecimiento de vínculos afectivos con adultos.
  • La exploración de su entorno físico y social.
  • El juego, con objetos y personas.
  • Un desarrollo físico y emocional sano.

La naturaleza tiene el propósito de que los bebés estén con sus madres, sobre todo en los momentos en que su cerebro crecerá más que cualquier otro momento de sus vidas. Los bebés no podrían haber nacido con un desarrollo incompleto y permanecer solos o separados de sus madres la mayor parte del día si tuviéramos que sobrevivir como especie. “No importa que sean numerosas sus ventajas, de todos modos, el retraso de las tasas de crecimiento y el nacimiento en una fase anterior de gestación nunca podría haber ocurrido si no hubiera existido compensación en el comportamiento a la hora de cuidar el bebé por parte de la madre

Otras necesidades a tener en cuenta

  • Díada madre hijo

Tras el parto el recién nacido siente que forma un conjunto unico con su madre. Si el bebé es separado los primeros días, semanas o meses de su madre se convierte en “individuo” de manera prematura y esto es un escollo ante su crecimiento, seguridad y estabilidad.

  • Lactancia materna y contacto físico

La lactancia materna a demanda y el contacto continuo favorece el espaciamiento entre los nacimientos de hermanos. Esto permite al bebé el tiempo suficiente para crecer con el apego seguro de su madre.

  • Necesidades de la madre

Después del esfuerzo del proceso del nacimiento la madre se tranquiliza con la sensación de fuerza y plenitud cuando sostiene a su bebé cerca de su pecho. La lactancia y el contacto fisico aumentan la oxitocina que ayuda a intensificar la unión de una madre con su bebé y la disposición de la madre hacia su hijo ademas de un papel importante en el establecimiento de una base permanente para los sentimientos de placer, satisfacción y alegría.  

  • El aprendizaje

En la infancia se sientan las bases para todo el aprendizaje posterior. Cuanto más trabajo cerebral hace nuestro bebé, más capaz se vuelve de hacer y más ganas tiene de nuevo conocimiento por lo que es aún más crítico para un bebé  estar sujeto a su madre, sobre todo durante su período exterogestation, cuando su cerebro está en desarrollo más que en cualquier otro momento de su vida

  • El entorno

El cerebro infantil busca instintivamente el estímulo de experiencias muy simples que le ayudan a organizar el sistema nervioso en lugar de agobiarlo… Los juguetes son mucho menos importante que un cuidador. Necesitan un entorno que les estimule a realizar su propia exploración en y preguntarse ellos mismos en lugar de que le enseñen. Los brazos de la madre proporcionan exactamente esto a la perfección.

  • De uno a tres años

Las investigaciones confirman que los niños que son cuidados por sus madres durante los primeros tres años de vida tienen menos problemas de crecimiento y desarrollo físico y emocional. Los bebés que sufren privaciones graves de contacto no secretan la hormona del crecimiento. Patton y Gardner publicaron los registros de niños que fueron privados de su madre donde se observó no sólo las perturbaciones mentales que sufrieron, sino también los efectos físicos que se produjeron con un crecimiento de los huesos a los tres años de “sólo la mitad del crecimiento de los huesos de un niño normal”

  • La falta de contacto afecta negativamente el sistema inmunológico

El tacto es tan importante para el desarrollo saludable de un niño que la falta de estímulo y contacto en realidad hace que grandes cantidades de cortisol, la hormona  tóxica del estrés sea liberada. Los altos niveles de cortisol en la sangre no sólo representan un impacto negativo en los niveles de la hormona del crecimiento sino que también repercuten negativamente en la función inmunológica.

  • El contacto madre-hijo favorece las emociones positivas

Cuando pueden estar unidos a sus madres los bebés reciben la presencia amorosa continua y el contacto de forma automática. El bebé se asegura que todo está bien en gran medida a través de los mensajes que recibe a través de su piel. Cuando un recién nacido es llevado en los brazos de su madre  se le maximiza la oportunidad de alegría, felicidad y otras emociones positivas. Esto influye en la salud mental de por vida.

Esto es de tu interés:

Soy Patricia Fondevila  madre de dos peques, casi tres, a los que adoro, ASESORA DE LACTANCIA MATERNA, BLW y PAÑALES DE TELA; EDUCADORA DE PORTEO ERGONÓMICO. Mis crianzas han sido duras y con falta de información o mala información, por ello me he formado y aprendido de mi expieriencia. Así que desde aqui, quiero apoyarte como madre en tus decisiones y acercarte toda la información de que dispongo.

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